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Ego y despertar espiritual. / Por: Mario Navarro

Cómo puedes saber quién eres?

Disolviendo la identidad que te has creado. Aquello que crees que eres. Sacándote el disfraz. Así se desvela el SER. Eso es volver a casa. A lo que ERES. A lo que siempre HAS SIDO.

Podríamos terminar aquí el artículo, pero tiraremos un poco más del hilo, si nuestros egos nos lo permiten. Porque, quizá, el ego te está diciendo ahora mismo: “sí claro, eso no es tan fácil, y ¿cómo se hace?”. Y la verdad es que no lo es, porque el entramado de tu mente ha creado un sistema de creencias tan potente y arraigado al inconsciente, que requiere de mucha PRESENCIA para que puedas ver esa “falsa identidad”.


Y es que aquí está la clave: en la PRESENCIA. ¿Y qué es eso? Dar un paso atrás. Observarte. Observar lo que sucede aquí y ahora. Observar tus pensamientos y cómo éstos te cuentan la vida, que es infinita, y que no puede ser contada. Quizá te preguntes: ¿cómo puedo observarme? Como la conciencia que eres. Porque somos la conciencia que observa, no el ego o el personaje que nos hemos creído.


El/la observador/a, se reconoce a través del instrumento que utiliza para pensar: la mente. Pero la presencia requiere silencio. Sin silencio, el ruido mental no cesa, por lo que no hay claridad para observarse.


Entonces el problema ha sido, en todo momento, que te has identificado (por supervivencia) con ese personaje limitado que te ha acompañado toda tu vida: el ego. Sin cuestionarlo ni una sola vez, por lo que ha pasado a ser para ti: “una verdad absoluta”. Yo soy así.


Pero después de muchos cursos, formaciones y libros de autoayuda, quizá sigas sufriendo. He aquí cuando entra en juego la perspicacia del ego en su mayor esplendor: lo que parece el descubrimiento


de una nueva realidad. Una idealización de lo que llaman “el despertar”.El momento en que el ego te cuenta: “Ahora soy un ser muy evolucionado”. Aquí nace: el “Ego Espiritual”. Pero debes saber que: “aunque el ego se vista de seda, en ego se queda”.


El ego espiritual te cuenta que te sentirás mejor cuando las cosas sean mejores. Por lo que te mantiene en una eterna búsqueda. Buscar implica que no se tiene lo que se busca, y eso implica separación.


El ego espiritual distrae a la mente para que estés en todos lados menos en el aquí y el ahora, que es, exactamente, el lugar donde puedes abrirte a SER lo que realmente ERES. Por más que busques, no puedes encontrar algo que no has perdido. Simplemente, se trata de RECORDAR aquello que SIEMPRE HAS SIDO.


Quizá la pregunta que podrías hacerte es: ¿quién busca? A partir de aquí, puedes abrirte a RECONOCER que ya eres lo que buscas, y la magia acontecerá sola.


Y para concluir, te dejo esta reflexión del gran Sergi Torres: “Necesitamos creer que comprendemos las cosas en lugar de comprenderlas realmente, porque comprenderlas significa ser, y ser produce la desaparición de nuestra tan atesorada importancia personal. Cuando descubrimos esta farsa, nuestro mundo aislado y nuestro «yo» se abren, y recuerdas que estás siendo pensado por la conciencia universal. La comunicación se restablece y desaparece la percepción separada. Ya no hay nada ni nadie, sólo amor.”


Mario Navarro




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